Introducción
Colombia, al igual que todos los países hoy, requiere y está interesado en diversificar su canasta energética con el uso de combustibles diferentes al de petróleo. Desde el 2005, el Gobierno Nacional con el Conpes 3510, estableció una política para biocombustibles que condujo a la producción de etanol a partir de caña y biodiésel de aceite de palma.
El biodiésel además de su contribución a la canasta energética, se destaca por sustituir importaciones de diésel fósil al país, generando ahorros de los recursos del gobierno, además de tener un comportamiento ambiental muy diferente al del diésel sólido, gracias a sus bajísimos contenidos de azufre.
El progreso del país en los últimos años ha generado un incremento en la utilización de vehículos de carga principalmente, incrementando el consumo de diésel fósil ahora con la mezcla de biodiésel de palma de aceite, que permite reducir los efectos al medio ambiente y a la salud, debido a que los contenidos de azufre en el biodiésel son demasiado bajos y al hacer la mezcla genera una reducción total en el contenido de azufre. El biodiésel (mezcla de diesel fósil y biodiésel de palma) se emplea en mezclas con diesel fósil en diferentes proporciones, para la movilización de motores diésel sin requerir cambios o adaptaciones de los mismos.
|